¿Qué es la musicoterapia?
Una disciplina que utiliza la música con propósito terapéutico para apoyar el desarrollo, la salud y el bienestar
Definición según la WFMT
De acuerdo a la Federación Mundial de Musicoterapia (WFMT), la musicoterapia es la disciplina en la que profesionales calificados utilizan la música con un propósito terapéutico: para apoyar el desarrollo, la salud y el bienestar de las personas.
Los musicoterapeutas usan la música de manera segura y ética para abordar las necesidades humanas dentro de los dominios cognitivo, comunicativo, emocional, físico, social y espiritual. Según la Federación Mundial de Musicoterapia, esta modalidad consiste en «usar la música y sus elementos como intervención en ambientes médicos, educativos y cotidianos con individuos, grupos, familias o comunidades para optimizar su calidad de vida y mejorar su salud y bienestar físico, social, comunicativo, emocional e intelectual».
Técnicas y metodología
El musicoterapeuta diseña sesiones individuales y grupales basadas en las necesidades del cliente usando diversas técnicas como:
- Improvisación musical
- Escucha receptiva de música
- Escritura de canciones
- Discusión de letras, música e imágenes
- Interpretación musical
- Aprendizaje a través de la música
Los musicoterapeutas participan en la planificación del tratamiento interdisciplinario, la evaluación continua y el seguimiento de los avances. La musicoterapia es una disciplina paramédica donde la música se usa con objetivos no musicales: dar apoyo a nivel clínico, emocional, cognitivo y de atención.
La música y el cerebro
La actividad musical es una de las pocas capacidades humanas que posee carácter bi-hemisférico: todo nuestro cerebro, a partir de la plasticidad neuronal, se pone en movimiento en pos de una experiencia musical, con la finalidad de estimular, prevenir y rehabilitar.
«La música tiene mucha mayor capacidad para activar más partes de nuestro cerebro que cualquier otro estímulo conocido.»
— Oliver Sacks, neurólogo y escritor
Como señalaba Charles Darwin en El origen del hombre (1871): «Como ni el disfrute de la música ni la capacidad para producir notas musicales son facultades que tengan la menor utilidad para el hombre (…) deben catalogarse entre las más misteriosas con las que está dotado». Que este arte eleve nuestros niveles de bienestar alude a aquella utilidad que no supo ver Darwin —y que lo haga con tal efectividad es parte del misterio que ya señalaba el evolucionista hace más de 150 años.
Breve historia
La música como recurso curativo, psicológico e incluso médico con impacto en la salud tiene un origen en la historia de la humanidad que data desde la antigüedad, en culturas que han incluido la música como parte de sus rituales y prácticas de sanación.
La Musicoterapia tal como se concibe actualmente comenzó a desarrollarse a partir de la primera mitad del siglo XX en Estados Unidos. Alrededor de 1914 se registraron casos del uso de la música para eliminar tensiones en pacientes pre-operatorios. Tras la primera guerra mundial, los músicos en los hospitales ya eran profesionales contratados.
Entre los años 1950 y 1967 se consolidó institucionalmente esta disciplina como carrera universitaria en países como Estados Unidos y Argentina, posteriormente en Alemania, Australia, Austria, Dinamarca, Finlandia, Italia, Noruega, Países Bajos, con referentes como Kenneth Bruscia, Rolando Benenzon, Even Ruud, Tony Wigram, Paul Nordoff, Mary Priestley, Clive Robbins y Juliette Alvin. En 1985 fue fundada la Federación Mundial de Musicoterapia (WFMT) en Génova, Italia, quien cada tres años convoca un congreso mundial para compartir los avances de la disciplina.